
Poeta
Rosalía de Castro
1837 – 1885
Escribió en gallego cuando hacerlo era una declaración de amor a su tierra, y en castellano cuando quería que la pena llegara más lejos. La saudade aprendió su nombre.
«Adiós, ríos; adiós, fontes; adiós, regatos pequenos; adiós, vista dos meus ollos: non sei cando nos veremos.»
— «Cantares gallegos», 1863
También dijo
«Unha vez tiven un cravo cravado no corazón.»
— «Follas novas», 1880
«Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros, ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros; lo dicen, pero no es cierto.»
— «En las orillas del Sar», 1884
«Una poetisa o escritora no puede vivir humanamente en paz sobre la tierra, puesto que, además de las agitaciones de su espíritu, tiene las que levantan en torno a ella cuantos la rodean.»
— «Las literatas. Carta a Eduarda», 1866
La vida de Rosalía de Castro
Recorrer su vida
23 de febrero de 1837
Nace en el Camiño Novo
Nace de madrugada en una casa del Camiño Novo, a la entrada de Santiago de Compostela. Es hija de María Teresa de la Cruz de Castro, hidalga y soltera, y de un sacerdote, José Martínez Viojo, así que la bautizan en el Hospital Real como hija de padres desconocidos. Pasa sus primeros años con las tías paternas en Ortoño, entre labriegos, cantigas y gallego de casa.
Hacia 1850
Santiago y el Liceo de la Juventud
Vuelve a vivir con su madre en Santiago y aprende dibujo y música, lo que se esperaba entonces de una señorita. Por las tardes se deja caer por el Liceo de la Juventud, donde se junta la gente más inquieta de la ciudad: Eduardo Pondal, Aurelio Aguirre y, quizá ya entonces, Manuel Murguía.
1856 – 1857
Madrid y «La flor»
En abril de 1856 se muda a Madrid, a la planta baja del número 13 de la calle de la Ballesta, con una pariente. Al año siguiente publica «La flor», un folleto de poemas en castellano. Un crítico gallego lo reseña con simpatía en «La Iberia»: se llama Manuel Murguía.
10 de octubre de 1858
Se casa con Manuel Murguía
Se casan en la iglesia de San Ildefonso de Madrid. Él, historiador, es el primero que la anima a escribir y el que empuja la publicación de sus libros. Tendrán siete hijos y muchas mudanzas; la primera, Alejandra, nace en Santiago en 1859, el mismo año en que Rosalía publica su primera novela, «La hija del mar».
17 de mayo de 1863
«Cantares gallegos»
Se imprime en Vigo, en el taller de Juan Compañel: cantigas del pueblo, romerías y emigrantes contados en la lengua de casa, después de siglos en que el gallego apenas se había escrito. Es el primer gran libro de la literatura gallega moderna. La fecha de su dedicatoria, el 17 de mayo, es desde 1963 el Día das Letras Galegas.

«As de cantar», de su puño y letra. — Rosalía de Castro · Dominio público · Wikimedia Commons 1866
«Las literatas»
En el «Almanaque de Galicia» de Lugo publica una carta de ficción en la que una tal Nicanora avisa a su amiga Eduarda de lo que le espera si se empeña en escribir: burlas, envidias y la sospecha de que los versos se los hace el marido. Lo cuenta con ironía, pero no es ninguna broma: es su propia vida.
1869 – 1876
Simancas y la vuelta a casa
Murguía dirige el Archivo General de Simancas y la familia se instala allí; en esa Castilla seca escribe buena parte de «Follas novas». Desde 1871 ya no sale de Galicia: vive entre las Torres de Lestrove, Santiago y Padrón, donde se asienta hacia 1875. Son años de estrecheces y de pérdidas: en 1876 muere su hijo pequeño, Adriano, que no había cumplido los dos años.
1880
«Follas novas»
Su segundo libro en gallego sale en Madrid con prólogo de Emilio Castelar y dedicado a la Sociedad de Beneficencia de los gallegos de La Habana. Es su obra más honda: saudade, aldea, emigración y la «negra sombra» que la persigue. En el preámbulo avisa de que ya ha pagado su deuda con la tierra y no cree que vuelva a escribir versos en gallego.

La primera edición de «Follas novas», 1880. — La Propaganda Literaria · Dominio público · Wikimedia Commons 1884
«En las orillas del Sar»
Un año antes de morir publica su último libro de poemas, todo en castellano: versos desnudos, con metros nuevos, que en su tiempo casi nadie supo leer. Décadas después, Unamuno, Azorín y Juan Ramón Jiménez la reivindicarán como una adelantada de la poesía moderna.

El Sar a su paso por Padrón. — Luis Miguel Bugallo Sánchez · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons 15 de julio de 1885
Adiós desde A Matanza
Muere a los 48 años en la casa de A Matanza, en Padrón, tras años de mala salud y un cáncer que se había agravado desde 1883. La entierran en el cementerio de Adina, en Iria Flavia, como había pedido. En 1891 la llevan a Santiago, al que hoy es el Panteón de Galegos Ilustres, a un paseo de donde nació.

La casa de A Matanza, hoy Casa-Museo. — Luis Miguel Bugallo Sánchez · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
Su banda sonora
Las canciones de Rosalía de Castro
- Negra sombra — Luz CasalSu poema de «Follas novas», con música de Juan Montes Capón y cantado por Luz Casal: la saudade con voz del siglo XXI.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Adiós ríos, adiós fontes — Amancio PradaEl adiós del emigrante de «Cantares gallegos» en la voz de Amancio Prada, que le puso música a media Galicia literaria. Aquí, en directo en Avilés en 2012.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Salutación elegíaca a Rosalía de Castro — Amancio PradaFederico García Lorca, muy joven, le escribió este saludo; Amancio Prada lo cantó en el concierto «A Rosalía de Federico», en 2013.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Rosalía de Castro
5 notas en el muro
Cada 17 de mayo es tuyo, Rosalía.
— Galicia
Entiendo tu saudade mejor que nadie.
— Una emigrante en Londres
La casa sigue abierta y el Sar sigue bajando.
— A Matanza
Aquí también te leímos en gallego, lejos de los ríos y de las fontes.
— Unha lectora de Bos Aires
— Os de Padrón
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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