
Poeta · Nobel 1956
Juan Ramón Jiménez
1881 – 1958
El poeta de Moguer que convirtió un burrito llamado Platero en el libro más querido de la infancia española. Corrigió sus versos toda la vida buscando «el nombre exacto de las cosas», compartió cuarenta años con Zenobia y ganó el Nobel en 1956.
«Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.»
— Platero y yo, 1914
También dijo
«Si te dan papel rayado, escribe de través.»
— Aforismo atribuido a Juan Ramón; Ray Bradbury lo puso como lema de «Fahrenheit 451» (1953)
«¡Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas!»
— Eternidades, 1918
«Yo no soy yo. Soy este que va a mi lado sin yo verlo.»
— Eternidades, 1918
La vida de Juan Ramón Jiménez
Recorrer su vida
23 de diciembre de 1881
Nace en Moguer
En la casa número 2 de la calle de la Ribera, en el Moguer de las bodegas. Su padre, Víctor, era un riojano de Nestares y su madre, Purificación Mantecón, moguereña; los dos vivían del comercio del vino. La luz blanca de su pueblo se le quedó para siempre en los versos.

La casa de la calle de la Ribera donde nació, en Moguer. — Mc.tapia (Huelvapedia) · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 1896
Sevilla, para ser pintor
Con 14 años se va a Sevilla convencido de que lo suyo es la pintura. Empieza Derecho por empeño de su padre, lo deja en 1899 y pasa las tardes en la biblioteca del Ateneo sevillano. Allí escribe sus primeros versos y prosas para periódicos de Sevilla y Huelva.
1900
Madrid y la crisis
Se muda a Madrid y publica a la vez sus dos primeros libros, «Ninfeas» y «Almas de violeta». Ese mismo año muere su padre y la familia se arruina. La pena le trae una depresión que lo lleva a un sanatorio en Burdeos y luego al del Rosario, en Madrid: empieza su larga amistad con los médicos y con la poesía como medicina.
1905 – 1912
De vuelta en Moguer
Los problemas económicos de la familia lo devuelven a su pueblo, a la casa de la calle Aceña. Son sus años más fecundos: escribe una docena de libros de versos, pasea el campo y empieza a dar forma a un librito sobre un burro plateado que acabará siendo el más famoso de todos.
1914
Platero y yo
Ediciones de La Lectura publica una primera versión reducida, en una colección para jóvenes; la completa, con 138 capítulos, llega en 1917. Un burrito pequeño, peludo, suave, que vive y muere en Moguer. En la advertencia del libro avisa: «Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños». Los niños no le hicieron caso: Platero sigue en cada colegio.

La primera edición de «Platero y yo», 1914. — Fedekuki · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 2 de marzo de 1916
Se casa con Zenobia
Conoce a Zenobia Camprubí en 1913 y, tras un noviazgo difícil, se casan en Nueva York, y del viaje sale el «Diario de un poeta recién casado» (1917), uno de los primeros libros de verso libre de la poesía española. Juntos traducirán veintidós obras de Rabindranath Tagore.

El retrato de boda con Zenobia, Nueva York, 1916. — Dominio público · Wikimedia Commons 1916 – 1936
La poesía desnuda
Deja atrás los adornos del modernismo y busca una poesía «pura»: «Eternidades» (1918), «Piedra y cielo» (1919). Desde Madrid se convierte en maestro —y a veces en azote— de los jóvenes del 27. Entre 1929 y 1936 vive con Zenobia en el número 38 de la calle de Padilla.

Retratado por Juan de Echevarría en 1918. Museo de Bellas Artes de Álava. — Zarateman · CC0 · Wikimedia Commons Agosto de 1936
El exilio americano
Estalla la guerra y salen de Madrid con un pasaporte diplomático de agregado cultural en Washington. Ya no volverán: Puerto Rico, Cuba, Coral Gables (Florida), Washington y la Universidad de Maryland, y por fin otra vez Puerto Rico, donde dan clase en la universidad de Río Piedras. En 1939 les saquean el piso de Madrid, con libros y manuscritos. En el exilio escribe «Espacio», quizá su gran poema.
25 de octubre de 1956
Nobel de Literatura
La Academia Sueca le concede el Nobel «por su poesía lírica, que en lengua española constituye un ejemplo de elevación espiritual y pureza artística». Zenobia, muy enferma de cáncer, llega a saberlo y muere tres días después. Él no va a Estocolmo: el rector Jaime Benítez lee su mensaje, que empieza diciendo que la verdadera ganadora es ella.
29 de mayo de 1958
Muere en Puerto Rico
Muere en San Juan a los 76 años, en la misma clínica que Zenobia. Los dos vuelven a Moguer y los entierran juntos en el cementerio del pueblo en junio de 1958. Su casa de la calle Nueva es hoy la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón.

Juan Ramón y Platero, en bronce, a la puerta de su Casa Museo en Moguer. — Esterilocami · CC0 · Wikimedia Commons
Su banda sonora
Las canciones de Juan Ramón Jiménez
- Platero y yo, op. 190: «La primavera» — Mario Castelnuovo-Tedesco · Andrés SegoviaEn 1960 el compositor italiano puso música de guitarra a 28 capítulos de Platero, para tocar con un narrador. Segovia grabó algunos en 1964.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Si tú te vas — Platero y TúLos rockeros de Bilbao se bautizaron así en honor al libro de Juan Ramón, y a su primera maqueta la llamaron «Burrock'n roll». Platero también tiene su lado canalla.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Juan Ramón Jiménez
5 notas en el muro
El pueblo te lee en cada esquina, Juan Ramón.
— Moguer
Pequeño, peludo, suave. Todavía me sé la primera página de memoria.
— Lucía
Cada curso leo Platero en clase. Funciona siempre.
— Una maestra
Cada año explico lo de «intelijencia» con jota. Primero se ríen; luego lo entienden.
— Un profesor de Lengua de Huelva
— Un club de lectura de Sevilla
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
Probar 15 días gratisOtras vidas


