
Bioquímica
Margarita Salas
1938 – 2019
La discípula de Ochoa que, con Eladio Viñuela, trajo la biología molecular a España. Descubrió en un virus diminuto una forma de copiar ADN que hoy se usa en laboratorios de medio mundo, y fue la primera mujer en la Real Academia de Ciencias. Siguió yendo al laboratorio pasados los ochenta, convencida de que «no hace falta ser un genio para ser buena científica».
«No hace falta ser un genio para ser buena científica, yo soy una persona normal.»
— Entrevista en la Agencia SINC, 2018
También dijo
«Siempre digo que la vocación no nace, sino que se hace.»
— Entrevista en Magisterio, 2019
«Cuando empecé mi doctorado en 1961 casi no había mujeres investigando en España. Se pensaba que no estábamos capacitadas para hacer investigación.»
— Declaraciones a El País, 2019
«Una característica fundamental del lenguaje de la genética es su fidelidad.»
— «Genética y lenguaje», discurso de ingreso en la RAE, 2003
La vida de Margarita Salas
Recorrer su vida
30 de noviembre de 1938
Nace en Canero
En Canero, un pueblecito del concejo asturiano de Valdés, cerca del mar. Su padre, José Salas, es psiquiatra y la anima a estudiar ciencias; su madre, Margarita Falgueras, es maestra. Crece en Gijón, en el colegio de la Asunción, hasta que a los dieciséis se va a Madrid a estudiar.

Canero, el pueblo de Valdés donde nació. — Carmenmoran · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons Verano de 1958
Una comida con Ochoa
Severo Ochoa, primo político de su padre, viene a comer a casa de la familia en Gijón. Después ella le oye dar una conferencia en Oviedo y sale fascinada. Él le manda un libro de bioquímica desde Nueva York y le traza el plan: tesis en Madrid y luego, con él.
1961 – 1963
La tesis del «bah, una chica»
Hace el doctorado en Madrid con Alberto Sols, pionero de la bioquímica española. Años después, en la comida de un premio que ella recibía, Sols confesó en público lo que pensó al verla llegar: «Bah, una chica. Le daré algo sin importancia». Ella se doctoró en 1963, y ese mismo año se casó con Eladio Viñuela, compañero de laboratorio.
1964 – 1967
Nueva York, con Ochoa
Se van a la Universidad de Nueva York a trabajar con Ochoa, Nobel desde 1959. Él pone a cada uno en un proyecto distinto, entre otras cosas para que aprendan inglés, y ella demuestra que el mensaje genético se lee en dirección 5′→3′ y describe cómo arranca la fabricación de proteínas. Lo recordaría como una de las mejores etapas de su vida.

Severo Ochoa en su laboratorio, hacia 1959. — Dominio público · Wikimedia Commons 1967
Vuelta a un desierto científico
Regresan a Madrid, al Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, decididos a enseñar aquí lo aprendido. Eligen estudiar el phi29, un virus pequeño que infecta bacterias, porque era abordable en una España que, en sus palabras, «era un desierto científico». En 1970 Eladio cambia de tema, a la peste porcina africana, para que ella se abra camino con su propio grupo.
1984 – 1989
La polimerasa phi29
En el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, su laboratorio desde 1974, caracteriza la polimerasa del phi29: una enzima que copia ADN sin detenerse y abriendo la doble hélice a su paso. El CSIC la patenta en 1989 y, hasta que expiró en 2009, generó más de seis millones y medio de euros: la patente más rentable de su historia. Hoy se usa en medicina forense, en arqueología y para secuenciar genomas.

El Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, su casa científica. — Zarateman · CC0 · Wikimedia Commons 1988
Primera mujer en la Academia de Ciencias
Ingresa en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales: la primera mujer desde su fundación, en 1847. Ese mismo año empieza a presidir la Sociedad Española de Bioquímica, y en 2016 será también la primera mujer en recibir su Medalla Echegaray.
4 de junio de 2003
La silla «i» de la RAE
Entra en la Real Academia Española, la primera científica en ocupar un sillón, con un discurso titulado «Genética y lenguaje». Le tocó la silla «i» minúscula, y enseguida la asoció a otra palabra: investigación.
2007
La Academia de Estados Unidos
Es elegida miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la primera española en conseguirlo. De todos sus premios era el que más valoraba: «Creo que es lo más importante que me ha pasado», dijo años después.
2019
Doble premio y despedida
El 20 de junio, en Viena, recibe el Premio al Inventor Europeo a toda una carrera y, además, el premio del público: un doblete inédito en la historia del galardón. Muere en Madrid el 7 de noviembre, a los 80 años, sin haber dejado el laboratorio. Un mes después, el Centro de Investigaciones Biológicas pasa a llamarse Margarita Salas.

El CIB del CSIC, que desde diciembre de 2019 lleva su nombre. — Blas Blázquez Castiñeria · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
Su banda sonora
Las canciones de Margarita Salas
- Suite para violonchelo n.º 1: Preludio — Johann Sebastian Bach (Yo-Yo Ma)Bach era su compositor favorito, como recordaron sus compañeros al despedirla, y de las suites para violonchelo se contaba que podían hacerla llorar de emoción.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Asturias, patria querida — Popular asturianaEl himno de su tierra. Nació en Canero, creció en Gijón y cada noviembre volvía a Luarca, el pueblo de Ochoa, para recordar a su maestro.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Margarita Salas
5 notas en el muro
Aquí seguimos con el phi29. Ya lo decías tú: para tener suerte hay que estar trabajando.
— El CBM
Nos enseñaste que no hace falta ser genio: hace falta no rendirse.
— Las niñas de ciencia
Mi contrato lleva tu nombre. Intento estar a la altura.
— Una posdoc
Llevamos tu nombre en la puerta desde 1992. Y con mucho orgullo.
— IES Margarita Salas, Majadahonda
— Canero
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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