
Jurista y pensadora
Concepción Arenal
1820 – 1893
La ferrolana que se sentó en las clases de Derecho cuando a las mujeres no se las dejaba entrar en la universidad. Visitó cárceles, escribió cartas a los presos, dirigió un hospital de sangre en plena guerra y defendió, antes que casi nadie, que la mujer tiene «dignidad que no depende de nadie».
«El hombre que se levanta no es menos grande que el que no ha caído.»
— Cartas a los delincuentes, 1865
También dijo
«La ley es la conciencia de la humanidad.»
— Cartas a los delincuentes, 1865
«Mal medio es de atraer a un hombre a la razón el tratarle como si no la tuviera.»
— Estudios penitenciarios, 1877
«Lo primero que necesita la mujer es afirmar su personalidad, independiente de su estado, y persuadirse de que, soltera, casada o viuda, tiene deberes que cumplir, derechos que reclamar, dignidad que no depende de nadie.»
— «La educación de la mujer», 1892
La vida de Concepción Arenal
Recorrer su vida
31 de enero de 1820
Nace en Ferrol
En la calle Real de Ferrol. Su padre, Ángel del Arenal, es un militar liberal al que el absolutismo de Fernando VII encarcela varias veces; muere enfermo en 1829, cuando ella tiene nueve años. Su madre se la lleva con sus hermanas a Armaño, en Liébana, a casa de la abuela, y en 1834 se instalan en Madrid.

La placa que le dedicó en Ferrol el Centro Gallego de Buenos Aires. — Martín Andariego · CC0 · Wikimedia Commons 1842 – 1845
Oyente de Derecho
Quiere ser abogada desde joven y asiste como oyente a clases de Derecho en la Universidad Central de Madrid, donde ninguna mujer podía matricularse. Cuenta la tradición que iba vestida de hombre, con levita y el pelo corto; su biógrafa Anna Caballé duda del disfraz, pero no de su empeño.

De joven, antes de 1860. — Dominio público · Wikimedia Commons 1848
Fernando
Se casa con el abogado y escritor Fernando García Carrasco, con el que colabora en el periódico liberal «La Iberia». Tienen tres hijos: Concepción, que muere siendo muy pequeña, Fernando y Ramón. Él muere de tuberculosis en enero de 1857 y ella se queda viuda a los 36 años, con dos niños.
1859
Potes
Se retira a Potes, en Liébana. Allí el violinista Jesús de Monasterio la acerca a las Conferencias de San Vicente de Paúl y ella funda la rama femenina del pueblo: empieza a visitar a los pobres casa por casa. De esa experiencia sale el «Manual del visitador del pobre» (1863), que se traduce a cinco idiomas.

Potes, donde empezó a visitar a los pobres. — Tanja Freibott · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons 1860
El premio que firmó su hijo
Presenta a un concurso de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas la memoria «La beneficencia, la filantropía y la caridad», firmada con el nombre de su hijo Fernando, que tenía diez años. Tras el lío que se arma por la firma, la Academia le concede el premio a ella: es la primera mujer a la que premia.
4 de abril de 1864
Visitadora de cárceles
La nombran visitadora de prisiones de mujeres en La Coruña, la primera mujer con ese cargo. Lo que ve dentro lo convierte en «Cartas a los delincuentes» (1865), escritas a los presos de tú a tú y pidiendo reformar el Código Penal. En 1865 la cesan.

Su perfil en bronce, en el monumento de A Coruña. — Xosé Calvo · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 1866 – 1873
Contra el patíbulo y la esclavitud
La Sociedad Abolicionista premia su oda contra la esclavitud (1866); en «El reo, el pueblo y el verdugo» (1867) carga contra las ejecuciones públicas. Tras la revolución de 1868 es inspectora de casas de corrección de mujeres, y en «La mujer del porvenir» (1869) desmonta que la mujer sea inferior por naturaleza. En 1870 funda la revista «La Voz de la Caridad», que durará catorce años.
1872 – 1876
Un hospital en la guerra
Funda la Constructora Benéfica para levantar casas baratas para obreros y se vuelca en la Cruz Roja: durante la tercera guerra carlista dirige ella misma el hospital de sangre de Miranda de Ebro.
1877 – 1892
La voz que escuchaba Europa
Desde Gijón publica «Estudios penitenciarios» (1877) y manda informes a los congresos penitenciarios internacionales de Estocolmo, Roma, San Petersburgo y Amberes, donde se la escucha más que en España. En 1892 envía al Congreso Pedagógico de Madrid «La educación de la mujer»: educación sin recortes y nada de que su única misión sea ser esposa y madre.
4 de febrero de 1893
Se despide en Vigo
Muere en Vigo, donde vivía desde 1890, a los 73 años, y la entierran en el cementerio de Pereiró. En 1934 Madrid le levanta un monumento en el parque del Oeste pagado por suscripción popular, y hoy hay calles con su nombre de Ferrol a Montevideo.

Su monumento en el parque del Oeste de Madrid (1934). — Carlos Delgado · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
Su banda sonora
Las canciones de Concepción Arenal
- Adiós a la Alhambra — Jesús de Monasterio (Eva León, violín)La pieza más famosa del violinista que en Potes la acercó a las Conferencias de San Vicente de Paúl. Aquí, en un concierto de la Hispanic Society de Nueva York.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Lunnis de leyenda: Concepción Arenal — Los LunnisEl capítulo de «Lunnis de leyenda» que Clan, de RTVE, le dedicó por el Día de la Mujer: dibujos y canción para contar su historia a los niños, con la leyenda del disfraz incluida.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Concepción Arenal
5 notas en el muro
Aquí naciste y aquí seguimos diciendo tu nombre cada verano.
— Ferrol
Tengo tu frase del hombre que se levanta pegada en el despacho. Me sostiene los días malos.
— Una funcionaria de prisiones
Precursora nuestra: gracias por abrir la puerta.
— Las del máster de Trabajo Social
Yo sí me pude matricular. Te lo debo un poco a ti.
— Una estudiante de Derecho
— Vigo
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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