
Poeta y novelista
Mario Benedetti
1920 – 2009
El oficinista de Montevideo que convirtió la oficina, el amor de todos los días y el exilio en versos que medio mundo se sabe de memoria. Doce años lejos de Uruguay, un «desexilio» feliz y sesenta años casado con Luz. Serrat, Nacha Guevara y Daniel Viglietti le pusieron música.
«Mi estrategia es que un día cualquiera, no sé cómo ni sé con qué pretexto, por fin me necesites.»
— «Táctica y estrategia», Poemas de otros, 1974
También dijo
«Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua.»
— La tregua, 1960
«Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables.»
— «Defensa de la alegría», Cotidianas, 1979
«El olvido está lleno de memoria.»
— Título de su libro de poemas de 1995
La vida de Mario Benedetti
Recorrer su vida
14 de septiembre de 1920
Nace en Paso de los Toros
En un pueblo a orillas del río Negro, en el departamento uruguayo de Tacuarembó, y con un nombre de novela: Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia. Hijo de Brenno y de Matilde, los dos de familia italiana. Tras pasar por Tacuarembó y sufrir una estafa que los arruina, la familia se instala en Montevideo cuando él tiene cuatro años.

La estación de Paso de los Toros, su pueblo natal. — Marianela Sosa · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 1928 – 1941
Del Colegio Alemán a la oficina
Estudia en el Colegio Alemán de Montevideo, donde aprende alemán, hasta que su padre lo saca de allí cuando la ideología nazi empieza a colarse en las clases. A los catorce años ya trabaja en una casa de repuestos de automóviles; luego será taquígrafo, vendedor, contable y funcionario, y entre 1938 y 1941 vive casi siempre en Buenos Aires. La oficina que llenará sus libros la conoció desde dentro.
1945 – 1946
Marcha y Luz
Entra en la redacción del semanario Marcha, donde seguirá hasta que la dictadura lo cierre en 1974, y publica su primer libro de poemas, «La víspera indeleble». El 23 de marzo de 1946 se casa con Luz López Alegre: estarán juntos sesenta años.
1950 – 1959
Número, oficinistas y montevideanos
Entra en el consejo de redacción de la revista Número, junto a Idea Vilariño y Emir Rodríguez Monegal: la generación del 45. Publica «Poemas de la oficina» (1956) y los cuentos de «Montevideanos» (1959), llenos de funcionarios, jefes, horarios y sueños pequeños de la clase media uruguaya.

Con la gente de Número: él, agachado; Luz, de pie. — Arapey Cabrera · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons 1960
«La tregua»
El diario de Martín Santomé, un oficinista viudo a punto de jubilarse que se enamora de Laura Avellaneda, una compañera mucho más joven. Se traduce a diecinueve idiomas, y en 1974 Sergio Renán la lleva al cine: la película argentina llega a estar nominada al Óscar.
1973 – 1985
Doce años de exilio
Tras el golpe de Estado de 1973 deja la universidad y deja Uruguay: Buenos Aires, Lima —donde lo detienen y lo deportan—, La Habana, Palma de Mallorca y Madrid. Luz se queda en Montevideo cuidando de las madres de los dos. Escribe «Poemas de otros», «Cotidianas», «Pedro y el Capitán» y «Primavera con una esquina rota», y desde 1982 firma columnas en El País.
Marzo de 1985
El desexilio
Vuelve a Montevideo con la democracia y bautiza la vuelta con una palabra suya: «desexilio». Ese año Joan Manuel Serrat graba «El sur también existe», un disco entero con poemas suyos en el que él colabora en persona. Desde entonces reparte su vida entre Montevideo y Madrid.
1997 – 1999
Premio Reina Sofía
Las universidades de Alicante y Valladolid lo nombran doctor honoris causa en 1997, y el 31 de mayo de 1999 recibe el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Ese año publica «Rincón de haikus». Por entonces sube a los escenarios con Daniel Viglietti en los recitales «A dos voces»: el poema y la canción, contestándose.

En Colonia, Uruguay, 1998. — Fredy Gonzáles · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons 2006
Sin Luz
El 13 de abril de 2006 muere Luz, enferma de alzhéimer. Él dona parte de su biblioteca de Madrid al centro de estudios que lleva su nombre en la Universidad de Alicante y se instala para siempre en Montevideo. No deja de escribir: «Canciones del que no canta» (2006) y «Testigo de uno mismo» (2008).
17 de mayo de 2009
Adiós en Montevideo
Muere en su casa de Montevideo a los 88 años. Uruguay decreta duelo nacional y lo despide en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo; los estudiantes universitarios y los sindicatos encabezan el cortejo. En su testamento deja creada la Fundación Mario Benedetti.

Su escritorio, en la Fundación Mario Benedetti. — Roberto Lopez · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Su banda sonora
Las canciones de Mario Benedetti
- El sur también existe — Joan Manuel SerratSerrat grabó en 1985 un disco entero con poemas suyos, con Benedetti colaborando en persona. Esta es la canción que le da título.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Te quiero — Nacha Guevara y Alberto FaveroFavero le puso música a su poema y Nacha Guevara lo convirtió en uno de sus clásicos: «tus manos son mi caricia, mis acordes cotidianos».Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Defensa de la alegría — Joan Manuel SerratOtro de los poemas de aquel disco de 1985. Lo escribió en el exilio, para «Cotidianas», y se lo dedicó «a Trini».Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Mario Benedetti
5 notas en el muro
Te seguimos leyendo en el ómnibus, de camino a la oficina.
— Montevideo
Tus poemas de la oficina me salvaron más de un lunes.
— Una oficinista
Aquí empezó todo.
— Paso de los Toros
Tú y Viglietti, a dos voces. No se nos olvida.
— Los del recital de Alicante
Defender la alegría. Lo intento cada día.
— Martina
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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