
Humorista y dibujante
Miguel Gila
1919 – 2001
Un chaval de Tetuán de las Victorias que sobrevivió a un fusilamiento y convirtió la guerra en el chiste más tierno de España. Con un teléfono imaginario habló con el enemigo, con el vecino y con medio mundo, y en cincuenta años de escenario no le hizo falta ni una palabrota.
«¿Es el enemigo? Que se ponga.»
— Su monólogo telefónico de la guerra
También dijo
«Nos fusilaron al anochecer; nos fusilaron mal.»
— «Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados», 1995
«Yo creo que el humor es el espejo donde se refleja todo lo estúpido del ser humano.»
— Entrevista en El País, 1999
«La vida me ha premiado con la posibilidad de salir a un escenario y hacer reír a la gente.»
— Entrevista en El País, 1999
La vida de Miguel Gila
Recorrer su vida
12 de marzo de 1919
Nace en Tetuán de las Victorias
Nace en el barrio de Tetuán de las Victorias, entonces del municipio de Chamartín de la Rosa y hoy de Madrid. Su padre había muerto antes de que él naciera y se cría con sus abuelos en Chamberí. Deja la escuela a los 13 años: empaqueta café y chocolate, pinta coches y estudia dibujo por las noches.
Julio de 1936
Voluntario con 17 años
Militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, se alista como voluntario republicano en el Quinto Regimiento. Mucho de lo que vio en el frente acabaría, años después, convertido en sus historias de la guerra.
Diciembre de 1938
Fusilado mal
Cae prisionero en el frente de Extremadura. Según contó en sus memorias, lo fusilaron con otros trece al anochecer, bajo la lluvia, un piquete que había bebido: no le acertaron y se hizo el muerto. Después pasa por los campos de Valsequillo y Zamora y por las cárceles de Yeserías, Carabanchel y Torrijos, donde coincide con Miguel Hernández.
Años cuarenta
Zamora, la mili y La Codorniz
Le tocan cuatro años de servicio militar en Zamora, donde hace de chófer del coronel y empieza a colaborar en Radio Zamora. Desde 1941 dibuja para «La Codorniz», la revista del humor absurdo, y trabaja de fresador en Construcciones Aeronáuticas, en Getafe.

«La Codorniz», cosecha de 1942: la revista donde dibujaba. — JJ Merelo · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons 1951
El espontáneo del Fontalba
Lo empujan, entre bromas y veras, al escenario del Teatro Fontalba de Madrid. Sale vestido de soldado del 14, por la concha del apuntador, preguntando si aquello es la salida del metro de Goya, y cuenta su guerra. Triunfa. Él mismo contaba que tuvo la suerte de dejar una sala de fiestas donde cobraba 3.000 pesetas diarias para irse a un teatro por 650.

Gran Vía, 30: aquí estaba el Teatro Fontalba. — Luis García (Zaqarbal) · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons Años cincuenta
¡Que se ponga!
Encuentra al compañero perfecto: un teléfono, que le deja callar y escuchar mientras el público se ríe. Nacen sus llamadas imposibles, con la muletilla «¡Que se ponga!» y sin una palabra malsonante. Hace radio y cine: «Mi tío Jacinto» (1956) o «El hombre que viajaba despacito» (1957), que también coescribió.
1968
Rumbo a Buenos Aires
Deudas, multas de la censura, el veto de TVE y problemas personales lo empujan a Argentina. En Buenos Aires monta una compañía de teatro, en México funda la revista satírica «La gallina» y recorre Hispanoamérica con sus monólogos; en 1978 tiene sección fija, «Que se ponga», en el programa argentino «Al estilo de Mancera».

Buenos Aires en 1969, la ciudad que lo acogió. — Fortepan / Métneki János · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 1985
Vuelta a casa
Después de años viniendo de gira desde 1977, regresa a España para quedarse. En 1986 Madrid le da la Medalla al Mérito Artístico, y en 1995 publica sus memorias, «Y entonces nací yo», donde cuenta la guerra sin quitarle el humor ni la verdad.
1993
¿De parte de quién?
El 30 de noviembre estrena en TVE «¿De parte de quién?», escrita por él, con Chus Lampreave: don Miguel es un pluriempleado que trabaja de bombero, de árbitro y, cómo no, en la guerra. Ese mes recoge el Premio Ondas; después llegarán la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (1995) y el Premio Internacional de Humor Gat Perich (1999).
13 de julio de 2001
Fin de la llamada
Muere en Barcelona a los 82 años por una enfermedad pulmonar crónica y lo entierran en el cementerio de Les Corts. Forges lo sentó junto a Cervantes y Quevedo entre los «Reyes Magos del Humor». En 2024 su juventud llegó al cine con «¿Es el enemigo? La película de Gila».
Su banda sonora
Las canciones de Miguel Gila
- El Quinto Regimiento — Rolando AlarcónLa canción de la unidad en la que se alistó como voluntario con 17 años, en el verano de 1936, aquí en la voz del chileno Rolando Alarcón.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- Sobreviviendo — Víctor HerediaEn 1999, cuando le preguntaron si era un superviviente, Gila contestó que sí y citó esta canción del argentino: «Me preguntaron: ¿cómo vivía?… Sobreviviendo».Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Miguel Gila
5 notas en el muro
El barrio sigue contestando cuando llamas.
— Tetuán de las Victorias
Aquí estamos. Que se ponga Gila.
— El enemigo
Mis alumnos siguen llamando al enemigo en el recreo.
— Una profe de Getafe
Cada vez que te plantan en una falla, la gente se para a reír.
— Una fallera de Russafa
Gracias por hacernos reír sin hacer daño a nadie.
— Paco
Esta vida es un ejemplo hecho con Vidario.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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